Los Nets aplastan y Clippers da la sorpresa | NBA

Durant en su vuelta a la NBA tras su lesión

Volvió la NBA y volvió el espectáculo. Lo hizo con dos partidazos como menú de presentación. Para empezar la paliza de los Nets a los Warriors. En la vuelta de Irving y Durant, los de Nash no dieron ninguna opción a unos Warriors plagados de bajas. Sin Draymond Green y sin Klay Thompson, los de la bahía fueron unos muñecos de trapo en manos de un gigante. Por su parte, los Clippers vence y dan un golpe sobre la mesa. Los hicieron ante unos Lakers que celebraban la entrega de anillos de campeones y que se vieron superados por un gran Paul George.

Brooklyn Nets 125 – Golden State Warriors 99

Las expectativas minutos antes del partido eran altísimas. El retorno de Durant y de Irving, la carta de presentación de los nuevos Nets, el nuevo proyecto de Nash. Y sin duda respondieron. Ante los Warriors de Stephen Curry y Steve Kerr, el gran equipo que dominó durante cinco años la liga. Sin Draymond Green, recuperándose de una lesión que se le juntó con el coronavirus, sin Klay Thompson, roto gravemente por segunda vez. Los de Brooklyn no dieron opción ninguna a sus rivales. Fue en defensa, sobre todo, donde Nets ahogó a su rival.

Mientras, fue Durant en ataque quien comenzó a hacer de la suyas, recordando al jugador que siempre ha sido, a pesar de las lesiones. Era su regreso y sacó todo lo que tenía. Pero no estuvo solo, Irving no tardó en seguirle la estela con acciones individuales que hizo que el espectador se levantara del asiento.

En once minutos el parcial ya era de más veinte (37 a 17). Solo las acciones de Kelly Oubre Jr., que empezó como una moto, evitaban un daño mayor. Pero poco pudo hacer contra uno Nets en modo apisonadora y se fueron al descanso con un marcador de 63 a 45, tras un triples desde el logo de Irving.

Hubo una reacción de los de la bahía en el segundo tiempo. Fue Curry, nada nuevo, quien tiró del carro, pero no eran más que leves latigazos que eran cortados por la defensa negra. Toscano, el mexicano, salió con ganas. Algo que debió gustar mucho a Kerr, que lo mantuvo mucho rato en pista. Ni siquiera Wiseman, que lo intentó de todos los colores.

Irving jugó a nivel All-Star, colándose en huecos imperceptibles al ojo humanos. Pero era la segunda línea, liderada por Dinwiddie y LeVert, quienes tomaron las riendas del equipo en el último cuarto.

Fue un partido que acabó sin mucha historia y se convirtió, muy pronto, en un paseo militar. Con solo el rookie, Wiseman, dando la cara en un Warriors que ya tiraban la toalla. Los Nets no tuvieron problema de aumentar la ventaja hasta el más 26. Un resultado que es histórico para Nash, ya que es la 3ª máxima diferencia en el debut de un entrenador. Victoria y carta de presentación de unos Nets que van a dar mucho de lo que hablar este año. Y que aspiran a ser una máquina de victorias en la conferencia Este de la NBA

Los Angeles Lakers 109 – Los Angeles Clippers 116

Los Clippers dieron la campanada en la jornada inaugural de la NBA y vencieron a los Lakers. Un partido con gran expectación, y más si se atiende a lo ocurrido el año pasado y a la mal final de campaña de los vecinos de los Angeles. El partido comenzó mucho antes, con la celebración de la entrega del anillo de la NBA de los Lakers. Una ceremonia que los Clippers vieron desde el vestuario, ya que se negaron a salir a la cancha.

Un aliciente a la que se añaden varias a la narrativa de uno de los grandes choques de la NBA. Debutaban los españoles, Marc y Serge Ibaka, Dennis Schröder era titular y Montrezl Harrerll se veía la cara a sus ex-compañeros. Mucho morbo en un duelo sin público y que no dejó indiferente a nadie.

El partido empezó con un dominio absoluto de los Clippers, que fue una apisonadora en el primer cuarto. Unos Lakers sin ideas en ataque, aún parecían estar de celebración por el anillo. Y en defensa, signo de identidad de los de púrpura y dorado, la imagen no era mejor. Esto continuó durante los primeros diez minutos, donde Kawhi Leonard hizo lo que quiso. Y con un Ibaka estelar en su estreno, el cuarto acabó con un más 20 en el marcador (19 -39).

La cosa cambió, la bestia se despertó y reaccionó. Los Lakers fueron los Lakers y salieron a morder en defensa. Con Harrell en modo peleón y con un Schröder al mando de la nave. Los campeones redujeron distancia. Y fue la salida de nuevo de LeBron, que cumplía su temporada número 18, lo que terminó por igualar la contienda, y dejar la desventaja solo en dos puntos al descanso (54 – 56)

Una irregularidad en la primera parte que desembocó en un segundo tiempo más equilibrado y que tuvo nombre propio, Paul George. Era el día para reivindicarse en la NBA y dar en los morros a sus mayores críticos. Y lo hizo como mejor sabe, jugando al baloncesto.

Pero esa reacción tardó en llegar. Primero el partido se convirtió en un toma y daca constante. Donde cada canasta era rápidamente respondía por otra, y la efectividad en ambos equipos era altísima. La peor parte de esto, para un Marc Gasol que se iba con cinco faltas y ningún punto anotado. Fue el momento de Davis, que comenzó a ser el interior dominador que siempre ha sido.

Pero llegó el momento de Paul George. El escolta de los Clippers llevaba 7 puntos en la primera mitad y acabó con 33, siendo 15 de esos tantos en un tercer cuarto (10 en 2 minutos). LeBron James había empezado el periodo con dos triples, marcando terreno, y acabó desaparecido.

A partir de ahí, los Clippers solo tuvieron que jugar con la ventaja. Los campeones, que se quedan sin fuelle para el final del partido, no apretaron. Y un par de acciones de pillo de Beverly, más un George estelar y la aparición, de nuevo, de Kawhi Leonard, que terminó con 26 puntos, pusieron la guinda al pastel. Los Clippers siguen demostrando que en los Angeles hay un rival duro. Y abre la temporada con un golpe sobre la mesa. Por su parte, los Lakers no parecen correrles prisa. Son un equipo diseñado para el ‘back to back’ en el anillo. Y ellos lo saben.