Previa NBA 2021-22: División Central

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Una nueva temporada se acerca, y los equipos de la una de las divisiones de la NBA, la División Oceánica ya miran con deseo esta nueva campaña. Una División con algunos de los equipos más jóvenes del campeonato, y con los Bulls a la espera de dar la campanada.

Chicago Bulls

Los Bulls son de los equipos que más expectativas han creado este verano. Han hecho fichajes de gran calado como DeMar DeRozan y Lonzo Ball, los cuales de primeras deben darles un salto de calidad. Novedades que han convertido esas expectativas en un arma de doble filo, ya que puede ser un gran triunfo como quedarse solo en fracaso.

DeRozan es uno de los supervivientes de la NBA anterior a la locura por el triple. Sin embargo, es un jugador al que se le debe dar galones para desarrollar tal forma de hacer las cosas.

Hasta el curso pasado el amo y señor de Chicago era Zach LaVine. Sus números, su liderazgo, su progresión hasta convertirse en All-Star. Sin embargo, al igual que DeRozan necesita balón para lucirse, pero si consiguen encontrar la tecla pueden complementar muy bien.

A pesar de ser este su último año de contrato, él parece plenamente centrado en los Bulls e incluso ha comentado que cree que encajaría bien con DeRozan.

Detrás de estos dos aparecen otros como Coby White o Alex Caruso. Los Bulls no se han quedado en dar forma a un quinteto más que interesante, sino que han cubierto sus espaldas con jugadores de nivel.

Además, los Bulls cuentan con un juego interior fiable. Cuentan con un baluarte seguro como es Nikola Vucevic, y se espera que Patrick Williams de un paso adelante y se convierta en importante en este equipo.

Lonzo Ball, la pieza que puede hacer funcionar todo el engranaje

Y a estos dos se añade la tercera pieza de este equipo y tal vez el que mejor encaja en este sistema, Lonzo Ball. El mayor de los hermanos Ball es un generador de juego nato con un buen juego exterior que ha mejorado con los años. Con un volumen de 8,3 lanzamientos por noche logró el curso pasado un 37,8% desde la línea de tres puntos.

Los Lakers le dieron salida en busca del anillo. New Orleans le ha dejado marchar a mitad del camino. Ahora llega la hora de que demuestre que se equivocaron con él. Le han firmado cuatro años y al igual que el equipo, tiene la necesidad de que este sea un paso definitivo en su carrera para pasar de jugador que apunta a estrella a convertirse en una.

Cleveland Cavaliers

A priori los Cavaliers poseen una mezcla muy interesante mezcla entre talento y veteranía. Jugadores con un enorme potencial junto a viejas guardias de la NBA. Sin embargo, todo apunta que la temporada 2021-22 sea una nueva travesía por el desierto para los Cavaliers. Una travesía que empezó en el momento en el que LeBron James abandonó la ciudad.

La punta de este equipo vuelve a ser Collin Sexton. Con tres campañas NBA a sus espaldas, el base viene de promediar 24,3 puntos, 4,4 asistencias y 1 robo. Sin embargo, eso no quita que la realidad es la que es, y es que el base es una pieza muy jugosa y los Cavs necesitan ganar si quieren quedarse con él.

Junto al base estará Darius Garland, quien viene de promediar 17,4 puntos y que sigue creciendo a un ritmo muy avanzado cada temporada.

Pero donde de verdad han logrado reforzarse los de Cleveland es en el juego interior. Jarrett Allen, Evan Mobley, Lauri Markkanen, Kevin Love… Está por ver cómo maneja Bickerstaff tales opciones.

Cleveland cuenta con dos pívots natos que a priori tienen la vitola de poder ser el titular de cualquier equipo. Allen empezará en el quinteto inicial por contrato y por lo demostrado sobre el parqué, pero si Mobley llega a ser lo que se espera de él, tampoco extrañaría que termine ocupando ese puesto.

La experiencia de Ricky para dirigir a los jóvenes

El base español suma su cuarto equipo en otros tantos años para jugar por primera vez en la Conferencia Este. Se puede pensar que está lejos de ser un destino idóneo para él, pero de igual modo está claro que no reservará lo más mínimo sobre el parqué. Además, él mismo ha comentado que se siente líder y mentor dentro de un núcleo tan joven.

Puede ser esa pieza que no solo haga explotar al máximo el potencial de los jóvenes de Cleveland, sino también que les haga entender que el bien común está por encima de que cada uno demuestra cómo de bueno es.

Detroit Pistons

Con un equipo repleto de talento, pero muy joven encara la nueva temporada los Pistons. Han dejado atrás apuestas añejas con jugadores como Blake Griffin o Derrick Rose para dar paso a un nuevo comienzo; uno en el que el número 1 del draft de 2021, Cade Cunningham.

Cunningham es uno de esos chicos cuyo estatus al aterrizar en la NBA es de estrella. Formado en la Universidad de Oklahoma State, en su único año de college ha promediado 20,1 puntos, 6,2 rebotes, 3,5 asistencias y 1,6 robos en 35,4 minutos por noche. Sus números son realmente buenos, pero más crecen al ver que ha firmado un 40% en triples lanzando hasta 5,7 por encuentro.

Pero el Rookie no estará solo, aunque tendrá a su lado un equipo con muy poca experiencia en la liga. Con 10 chicos con 23 años o menos el entrenador, Dwane Casey, tendrá que sentar las bases a medio/largo plazo. No se le pedirán resultados inmediatos, pero si un adelanto de lo que este equipo puede llegar a ser.

Uno de los hombres de confianza, o que debe serlo, es Jerami Grant. Los Pistons apostaron fuerte por él en verano de 2020, y acertaron. Su primer año con los de la Motown cambió su estatus en la Liga con 22,3 puntos por partido. No se le pide que sea All-Star indiscutible, pero sí que vaya subiendo peldaños en la jerarquía del equipo.

El juego interior, el talón de Aquiles de este equipo

El juego interior de los Pistons 2021-22 es muy flojo. Casey puede que apuesta por Isaiah Stewart en el quinteto titular, pero puede que tal cometido le quede grande. Tras él solo tenemos a Kely Olynyk, Trey Lyles y Luka Garza.

No se prevé una nueva incorporación de la agencia libre, apostando claramente por los jóvenes. Y esto puede ser un arma de doble filo, que eleve a lo más alto al equipo o que lo lleve a una travesía por el desierto.

Indiana Pacers

Tras una sola campaña de Nate Bjorkgren, cuya falta de entendimiento con la plantilla le acabó costando el puesto, llega a Indiana un viejo conocido: Rick Carlisle. El veterano entrenador ha despertado grandes expectativas entre los aficionados, que esperan ver a su equipo volver a luchar por las posiciones más altas de la liga.

Siguiendo la línea comedida de anteriores cursos, los Pacers han pasado por el mercado de este verano sin hacer ruido. Brogdon llevará la batuta y Domantas Sabonis será el líder en la pintura. Son quizás la base de un conjunto en el que se espera que Caris LeVert ponga la nota ofensiva.

El escolta llegó la campaña pasada traspasado desde Brooklyn y rápidamente se proclamó como uno de los jefes del vestuario tras promediar 20,7 puntos, 4,9 asistencias, 4,6 rebotes y 1,5 robos en 32,9 minutos por noche.

No se espera que esta temporada sea un All-Star en la 2021-22, aunque todo es posible y verlo promediar 25 puntos por noche no sería una sorpresa. A sus 27 años está en plena madurez mental y física. Este debe ser su momento.

Una incógnita es la situación de T.J. Warren. Tras superar un fascitis plantar, que le lastró al final de la campaña 2019-20, se esperaba que estuviese plenamente recuperado para la presente, pero los Pacers anunciaron a principios de septiembre que todo iba más lento de lo previsto.

Una incógnita que también arrastra Myles Turner. Por números, 12,6 puntos (33,5% en triples), 6,5 rebotes y 3,4 tapones en la 2020-21, parece que su puesto no debería correr peligro, pero de igual modo hay dudas sobre si sería mejor dejar la pintura ocupada únicamente por Sabonis.

Milwaukee Bucks

La tranquilidad del campeón. Con todo por ganar y muy poco que perder, el proyecto de Milwaukee ha pasado de tambalearse a estar ahora en la cresta de la ola. Repetir el plan apunta a ser lo más acertado, y como tal lo han entendido en Wisconsin. Las bases están puestas y ahora se trata de mantenerlas en el tiempo.

Giannis Antetokounmpo sigue al frente de un equipo por el que apostó cuando las voces le susurraban que debía abandonarlo si quería ganar. Renovó sin saber qué ocurriría.

Con The Greek Freak al frente, estos Bucks se presentan a la nueva temporada con su Big Three intacto. Jrue Holiday, uno de los bases estrella más infravalorados en la NBA, otorga al conjunto no solo capacidad anotadora, sino una defensa de élite que brilló en los últimos playoffs con luz propia.

La otra espada volverá a ser la de Khris Middleton. Desde 2012 en Milwaukee, el shooting guard es otro al que parecía que nunca le llegaría el reconocimiento, pero la consecución del campeonato, con 23,6 puntos por noche con su firma, ha cambiado por completo la narrativa.

Milwaukee tiene unos cimientos sólidos, pero no se gana solo con eso. Y es que han sido muchas las veces que el equipo de los Bucks ha dejado caer una temporada que parecía impecable.

Por supuesto ha habido cambios y, a pesar de no ser de primer nivel, le da un salto de trabajo al equipo. La llegada de P.J. Tucker aportaba ese punto de energía e incordio para los rivales tan necesario en cualquier conjunto. Puede acabar un partido sin lograr anotar, pero su juego no entiende de estadísticas.

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