¿Qué está pasando con los Blazers? | Análisis NBA

Los Portland Trail Blazers han sido uno de los fijos en los Playoffs de los últimos 6 años llegando incluso el curso pasado a la final de la conferencia oeste donde acabaron cayendo ante los Warriors. Sin embargo, han comenzado la temporada realmente mal. Han perdido 6 de los últimos 7 partidos y su récord actual es de 4-8. Quizás lo más preocupante de todo es que Lillard sí está jugando bien pero aun así no es suficiente para que su equipo gane. Entonces, ¿Qué le pasa a los Blazers? ¿Por qué no están ganando partidos?


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La franquicia de Portland ha vivido de primera mano la explosión y la evolución del que ahora es uno de los mejores ‘backourts’ de la liga: Lillard y McCollum. El proyecto liderado por estos dos completó su mejor temporada la pasada campaña acabando con 53 victorias y culminándola con unas finales de conferencia (donde Portland no llegaba desde el año 2000). Las lesiones (sobre todo la de Nurkic) y la fatiga acumulada les impidió competir contra los Warriors.

Después de este éxito, la franquicia entendió que era el momento de intentar dar un salto de calidad, de intentar formar una plantilla capaz de pelear por el anillo. Con este objetivo se han realizado muchísimos cambios en la plantilla durante este verano, pero han mantenido al eje principal. Tanto Lillard como McCollum han ampliado sus contratos hasta 2025 y 2024 respectivamente. Sobre ellos han cimentado este ‘nuevo’ proyecto que de momento no está funcionando. Vamos a dar unas claves para intentar entender el porqué de estos problemas.

Una rotación completamente nueva

Como ya se ha dicho, los Blazers han realizado muchos cambios en la plantilla durante el verano. Tanto que prácticamente toda la rotación es nueva. Jugadores importantes de segunda línea que aportaban una gran intensidad defensiva como Harkless o Aminu ya no están. Tampoco Seth Curry (excelente desde el banquillo la pasada campaña) ni jugadores como Turner o Leonar, quien nunca acabó de explotar a pesar de sus buenos playoffs.

La rotación actual la forman jóvenes como Hezonja o Simons (luego hablaremos de él), Rodney Hood y jugadores con contrato ‘expiring’ como son Bazemore y Whiteside, además de los lesionados Nurkic, Collins y el mismo Pau Gasol en su 19ª temporada NBA. Todo esto con el claro objetivo de mejorar lo que ya tenías para intentar estar más arriba, pero hasta el momento el rendimiento de esta plantilla está muy por debajo.

La temporada pasada Portland Trail Blazers fue el tercer mejor ataque de toda la NBA (114,7 por rating) tan solo por detrás de los dos colosos del oeste Warriors y Rockets. Pues bien, en estas casi 4 semanas de competición los Blazers se encuentran en la posición número 15 con 107.9 puntos (casi 7 puntos peor). Además, son el equipo que menos y peor asiste de toda la liga promediando unas 17,6 asistencias por partido (43 % de los puntos). Para situar un contexto, la media de la liga en cuanto a asistencias está entorno a 23,7. Dato tremendo y más si tenemos en cuenta que gran parte de su juego se centra en el pick&roll de Lillard y McCollum.

Alguno podría pensar que quizás los fichajes no hayan mejorado en ataque, pero algo aportarán en defensa y más con un hombre de 2,13 de altura como es Whiteside. Pero nada más lejos de la realidad. Si bien el año pasado no era su punto más fuerte, tenían jugadores que aportaban mucha intensidad y solidez (Aminu, Harkless, Curry, Nurkic sano…) lo cual te permitía tener un net rating total positivo. Esta campaña se encuentran entre las 10 peores defensas para un net rating de -1,2.

Hassan Whiteside es uno de los problemas que explican estas estadísticas. El pívot ex de Miami Heat intimida cerca del aro, pero no más allá; es decir, no es capaz de defender en situaciones un poco alejadas del aro y mucho menos fuera de la zona o en posiciones exteriores. Por si fuera poco, tampoco está sabiendo leer las situaciones de bloqueo y continuación con las dos estrellas de los Blazers y esto genera un bloqueo en ataque que termina en 1×1 del jugador que tenga el balón en los últimos segundos.

Otro de los problemas de esta rotación es la falta de un alero que acompañe en la anotación a los dos exteriores. Hezonja, quien estaba saliendo como titular por la baja de Hood, apenas está aportando 5 puntos por partido en más de 20 minutos. El mismo problema existe en la posición de 4. Ni Little (3 puntos por partido) ni Tolliver (3,2 puntos) aportan lo suficiente. Por eso se ha fichado a Carmelo Anthony, para cubrir una posición que ahora mismo está descubierta por las bajas.

La mala suerte de las lesiones

Es evidente que uno de los factores más importantes para entender el mal inicio de los Blazers son las lesiones y hay que empezar hablando de Jusuf Nurkic. El pívot bosnio se fracturó en marzo la tibia y será baja hasta febrero aproximadamente. Una baja más sensible de lo que parece. Hasta su lesión estaba promediando 15,6 puntos, 10,4 rebotes y 3,2 asistencias y además se había compenetrado a la perfección con Dame y CJ. Se complementaban muy bien y en defensa te daba un plus extra.

Para colmo, Zach Collins, la gran esperanza de la rotación interior de los de Stotts, tuvo que pasar por quirófano al dislocarse el hombro. Justo cuando se había ganado a la fuerza el puesto de ala-pívot titular. Pieza clave a la hora de dar energía y trabajo extra al equipo.

También Rodney Hood ha estado fuera varios partidos durante esta campaña y es un jugador con gran tiro exterior que puede oxigenar el juego de Lillard y McCollum. El otro día frente a los Raptors ya fue el mejor con 25 puntos y 5 triples. Sin duda van a agradecer mucho su vuelta.

Para terminar con el tema de las lesiones, hay que mencionar a Pau Gasol. Sigue sin fecha de retorno, pero personalmente siento curiosidad por conocer el papel que le dará Terry Stotts en la rotación. Si tiene minutos es un jugador que puede darle mucho al juego interior de Portland.

El mal inicio de CJ McCollum

Es indiscutible que esta franquicia tiene como cara principal la de Damian Lillard. Pero hay otro jugador que sobresale de los demás, CJ McCollum. El escolta tuvo un papel heroico en las semifinales de conferencia de la temporada pasada y es una de las claves de este equipo.  Aunque está promediando unos 20 puntos por partido está tirando con los peores porcentajes de su carrera (40 % en tiros de campo y 31 % en triples). Mejorará seguro, pero mientras los Blazers necesitan puntos de otras manos, no solo de Lillard.

Fuente: @trailblazers

A pesar de todo esto, todavía hay razones para el optimismo en Portland. La primera de ellas no puede ser otra que Damian Lillard. La Estrella de Oregon está rindiendo realmente bien. Tiene un talento increíble y una capacidad para anotar como tienen pocos jugadores en la liga. Se fue hasta los 60 puntos contra los Brooklyn Nets y hasta los 39 frente a los Warriors. Ambos partidos acabaron en derrota.

El base está promediando más de 30 puntos por partido y rondando el 50 % de acierto en el tiro. Además, aporta también 7 asistencias y 5 rebotes por partido. Fantástico Dame. En su línea. Pero necesita apoyos.

Un apoyo puede ser Anfernee Simons. Una de las grandes sensaciones jóvenes de esta temporada. Anotador por naturaleza con gran porcentaje desde el triple (casi el 40%) y que da la sensación de que puede explotar en cualquier momento. Un diamante en bruto que quieren (y deben) cuidar los Blazers.

Última oportunidad para Carmelo Anthony

Después de más de 1 año desde que jugara su último partido con los Rockets, Carmelo Anthony ha recibido una nueva oportunidad de la mano de los Portland Trail Blazers. Seguramente la última que tenga. La necesidad de tener a gente que sume puntos en las posiciones de 3 y de 4 han llevado a la franquicia a optar por esta opción.

Es un movimiento con riesgo, sí. Pero bajo mi punto de vista necesario. Adquieren a un diez veces All-Star con un talento ofensivo natural que tiene como principal punto fuerte el tiro de media distancia. Un tiro poco frecuente hoy en día (menos rentable) pero que los Blazers utilizan mucho de la mano de McCollum y que seguro que lo harán ahora con Melo.

Suponiendo que se gana un puesto como titular, un quinteto con Lillard, McCollum, Hood y Melo es todo un peligro para cualquier defensa. Todos son anotadores por naturaleza y esto es clave para no ahogar de balón al dúo estrella. Eso sí, su referencia interior pasaría a depender únicamente de un Whiteside que cada vez aporta menos. Y sí, sufrirán en defensa porque ni el pívot es un cerrojo, ni Melo se caracteriza por una defensa antológica.

Veremos como encaja en este nuevo equipo y veremos como afronta esta última oportunidad seguramente que le ofrece la NBA el bueno de Carmelo Anthony.

¿Será Carmelo la pieza que resucite a los Blazers? Con 8 derrotas ya en su casillero han saltado todas las alarmas y aunque en los dos últimos años el comienzo no ha sido bueno (11-13 y 22-23) esta vez las sensaciones son peores y el oeste es mucho más salvaje. Así pues, habrá que estar atento a la evolución de los Blazers de Lillard, McCollum y compañía.