San Pablo Burgos, un equipo para la historia

El San Pablo Burgos logró levantar su primer título europeo de su historia tres años después de ascender a Liga Endesa y completando un año que jamás será olvidado en la ciudad castellanoleonés.

La afición burgalesa levantaba la mirada, unos ojos que iban en dirección directa al marcador, 12 segundos para hacer historia, 8 segundos para escribir el capítulo más esperado en la historia del baloncesto en Burgos. Final del partido, el San Pablo Burgos era campeón de la Champions League, el equipo de una ciudad que, tras muchos años, ya puede decir que es uno de los bastiones del baloncesto español.

Pero es en las victorias como esta cuando las personas echan un vistazo atrás, y contemplan todo el camino que le ha llevado a estar donde están ahora. Burgos siempre ha sido una capital del baloncesto, solo que hasta ahora no lo sabían, o, mejor dicho, no podía saberlo.

Y es que todo hubiera podido ser diferente en el verano de 2015, cuando el antiguo club se rindió ante tres ascensos consecutivos que, ante la falta de presupuesto, no pudieron materializarse.

A finales de ese mismo verano,  más concretamente en agosto, surgió el CB Miraflores, un club que hasta entonces había jugado en la liga provincial de Burgos. El objetivo, conseguir lo que el Club Baloncesto Tizona, antigua nominación del club, no había conseguido: ascender a Liga Endesa.

En su primer año de LEB Oro, el equipo jugó una gran temporada, un hecho que le sirvió, no para ser primero, pero sí para clasificarse como tercero. Finalmente, en los Playoffs por el ascenso el Miraflores cayó frente al Huesca en semifinales. Puede parecer un fracaso, si se atiende a que en años anteriores quedaron primeros de la clasificación.

Sin embargo, es mucho si se tiene en cuenta las condiciones en las que se encontraba el club. “Cada uno venía con la camiseta de su padre y de su madre. Cada entrenamiento nos preguntábamos ¿haber quién trae balones?”, declaró Félix Sancho, presidente del club, en Movistar Plus.

Pero ya en esa primera temporada, el club sembró la semilla que terminó por brotar al año siguiente. El equipo se clasificó para jugar la Copa Princesa de Asturias y el 10 de junio de 2017, tras quedar primero en liga y vencer todos los partidos de los Playoffs, por fin se logró el sueño, Burgos era ciudad de Liga Endesa.

Liga Endesa, un camino lleno de baches

En su primera temporada como equipo de Liga Endesa la ciudad de Burgos se volcó con el equipo, y es que cada fin de semana, el Coliseum Burgos alberga a 10.000 almas que arropan a los suyos. “Cuando llegue a Burgos había sólo 2.000 personas. Ahora hay lista de esperas, los bares se llenan para ver los partidos. Creo que somos la envidia de la ACB”, aseguró Javi Vega, que por entonces era jugador del San Pablo, ante las cámaras de Movistar Plus.

Sin embargo, los resultados no acompañaron. El equipo pecó de inexperiencia y comenzaron perdiendo los siete primeros partidos de Liga. Lo que hacía crecer las sombras entre las calles de burgos de una posible vuelta a la LEB Oro.

Algo que el club no podía permitirse, y menos tras haber luchado como nadie por vivir este sueño. La victoria ante el Murcia, y la llegada a la plantilla del escolta norte americano, John Jenkins, cambió por completo el rumbo del Burgos. Finalmente terminó con 13 victorias en su casillero y ocupando la decimocuarta posición.

Todo estaba listo para una segunda temporada en la máxima categoría del baloncesto español, y esta vez, con experiencia y una mejor plantilla, el Burgos quería luchar por cotas más altas. Con un juego alegre, rápido y diferente, terminaron la temporada con 15 victorias, hecho que los llevó a las décimo primera posición.

Sin duda una temporada histórica para el club, ya que este resultado les permitiría jugar por primera vez en su historia una competición europea, la Liga de Campeones de Baloncesto.

2020, un año para la historia

Nadie olvidará este año 2020. El momento en el que mundo tuvo que detenerse y encerrarse en su casa. Que el mundo verdaderamente estuvo indefenso ante un enemigo invisible.

Muchos optarán por no querer recordar este año, pero eso no ocurrirá en Burgos. Y es que este 2020 estará por siempre en la mente de los aficionados del San Pablo.

La temporada comenzó con un gran Burgos, manteniendo su juego alegre y rápido, lo que le llevó a clasificarse para la Copa del Rey. Sin embargo, el equipo castellanoleonés tuvo que ceder su plaza al Unicaja, ya que los malagueños eran los anfitriones.

Un hecho que no impidió al Burgos a continuar jugando un gran baloncesto hasta que la competición se paró debido al COVID-19. Hasta ese momento el San Pablo Burgos ocupaba el décimo puesto de la competición.

Con un parón con muchas dudas de cómo acabaría la temporada, la Liga Endesa decidió organizar una Fase Final en Valencia, como solución definitiva.

Una Fase Final a la que viajó el Burgos, y en primera fase vencieron a Real Madrid, Casademont Zaragoza y Morabank Andorra. Estos resultados les permitió jugar las semifinales de la Liga Endesa por primera vez en su historia. Sin embargo, el sueño acabó cuando el equipo cayó frente a Valencia Basket.

Pero ahí no terminaría la temporada, aún quedaba por jugarse la Fase Final de la Champions League en Atenas. Los ocho mejores equipos de la temporada jugarían por llevarse el título. En primera ronda, el San Pablo Burgos pasó por encima del Hapoel de Jerusalén, y en semifinales hizo lo propio con el Dijon francés. Estaban en la final, el equipo que hasta hace solo cuatro años estuvo a punto de desaparecer jugaría una final europea. La primera en su historia.

El resto ya lo conocen, a los doce segundos la afición del San Pablo Burgos miró hacía el marcador, lo podían decir orgullosos, eran campeones de Europa. Ahora solo queda por ver cuál será el siguiente capítulo de un equipo que es historia del baloncesto español.