Scariolo agranda su leyenda

20 de febrero de 2009. La federación española de baloncesto (presidida por aquel entonces por José Luis Sáez) presentaba a Sergio Scariolo como nuevo seleccionador español, sustituyendo así a Aíto Gracia Reneses tras lograr la plata en los Juegos Olímpicos de Pekín. No éramos conscientes, pero aquel día ya es historia de nuestro baloncesto. Más de una década después, el técnico italiano ha conseguido tres oros y un bronce en Eurobaskets, una pata y un bronce Olímpicos y ahora un campeonato del mundo. Es decir, 7 medallas en los 8 torneos que ha dirigido. Sobran las palabras.


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SUS INICIOS EN ESPAÑA

El técnico italiano comenzó su etapa en los banquillos hace ya tiempo, en la década de los 80. Y no fue hasta 1997 cuando llegó a España para entrenar al TAU Vitoria. Allí no tardó en enamorar a una afición baskonista que siempre ha sido muy exigente y en sus dos primeras campañas consiguió un subcampeonato liguero y conquistó la Copa del Rey.

Su temprano éxito no pasó desapercibido y en el año 1999 se le abrieron las puertas del Real Madrid. No obstante, en la capital se le cuestionó su gestión extradeportiva (era director general de la sección de baloncesto) y su estancia en el club tan solo duró tres años consiguiendo una Liga ACB en su primera temporada.

Scariolo se mudó al sur, más concretamente a Málaga, donde volvimos a ver su mejor versión como técnico demostrando la gran capacidad que tiene para sacar lo mejor de sus equipos. Con los andaluces se alzó con una Liga ACB, una Copa del Rey y se clasificó para una ¨Final Four¨.

PRIMERA ETAPA COMO SELECCIONADOR ESPAÑOL

Cuando en 2009 se anuncia que Sergio Scariolo es el elegido para sustituir a Aíto hubo críticas (casi como durante toda su trayectoria). Las críticas tenían principalmente dos direcciones: una de ellas era la nacionalidad del entrenador (italiana). Sin embargo, no era el primer seleccionador extranjero que habíamos tenido ya que en los años 50 ya lo había sido el estadounidense Michael Rutzgis. La otra cuestionaba si iba a ser capaz de compaginar su puesto como primer entrenador del Khimki ruso con el de seleccionador nacional. Pero él insistía en que todas las grandes selecciones mundiales tenían al frente a un entrenador de club.

No iba a ser un inicio fácil. Scariolo siempre ha defendido la importancia de crecer durante los campeonatos. Y en su primer torneo (Eurobasket 2009), el hecho de ¨asumir riesgos¨ al principio estuvo a punto de pasarle factura en la primera fase. Pero, todo lo contrario, el equipo creció, evolucionó y acabó consiguiendo el primer oro europeo de la historia de España.

En 2010 vivió su peor resultado como seleccionador español acabando sexto del mundial tas ser eliminados por Serbia en cuartos. Solo sería un espejismo. En 2011 España volvía a proclamarse campeona de Europa y en 2012 subcampeona olímpica tras caer con Estados Unidos en uno de los mejores partidos de la historia FIBA. Con esta plata olímpica finalizaría su primera etapa al mando de la selección nombrándose su sustituto a Juan Antonio Orenga.

SEGUNDA ETAPA COMO SELECCIONADOR ESPAÑOL

España, con Orenga a la cabeza, sufrió un fracaso y una gran desilusión en el mundial de 2014. Llegábamos con seguramente la mejor plantilla de nuestra historia y jugábamos el mundial en casa, sin embargo, no fuimos capaces de superar a Francia en cuartos. Este fiasco hizo necesario un nuevo cambio de aires en los banquillos y la FEB volvería a confiar en Sergio Scariolo.

Su regreso generó dudas, una vez más. Principalmente porque igualar todo lo que había conseguido en su primera etapa era más que complicado. Además, el equipo venía de darse un batacazo terrible. Afrontaba pues el Eurobasket de 2015 con el objetivo de conseguir la clasificación para los Juegos Olímpicos de Río.

La selección española fue avanzando hasta plantarse en semifinales contra Francia. Sí, teníamos la oportunidad de revancha. La oportunidad de eliminarles en su casa tal y como hicieran ellos un año atrás. Y así fue, España ganó en la prórroga 80-75 con un inmenso Pau Gasol (40 puntos) para luego en la final, repetir título europeo frente a Lituania. Sería el tercer oro europeo de Sergio (pleno) cuando nunca habíamos conseguido ninguno.

Su táctica estuvo tan acertada como su manejo del vestuario y su asignación de roles. Sabía como y cuando utilizar a Pau para sacar lo mejor de él y también de otros como Claver, Mirotic, incluso Ribas. Pau le elogiaba tras ganar el Eurobasket: “Para triunfar en un deporte de equipo es fundamental tener un buen entrenador y Sergio es muy, muy buen entrenador. Ha sabido conjuntar y sacar lo mejor de este grupo, que no es fácil”.

Era el turno de sus segundos Juegos (Río 2016). Y como siempre pasa con los equipos de Scariolo, el técnico quiere crecer durante el campeonato y esto obliga a asumir algún riesgo en las primeras fases. Dos derrotas tempranas nos obligaron a cruzarnos con Estados Unidos en semifinales y aunque el partido estuvo competido, volvimos a caer. La selección española terminaría llevándose el bronce tras vencer a Australia en un duelo agónico que se decidió por una gran acción defensiva final de Victor Claver. Otra medalla más.

El próximo reto: otra medalla en un Eurobasket. En semifinales tocaba Eslovenia y nos vimos aplastados por el fenómeno llamado Luka Doncic que junto con Dragic fueron los grandes reyes de Europa aquel año. No obstante, logramos otra medalla, la de bronce al vencer a Rusia en e 3º y 4º puesto. Siempre sumando medallas.

Fuente: @BaloncestoESP

MUNDIAL DE CHINA 2019

No me explayaré demasiado hablando de este mundial. Todos lo tenemos muy reciente pero sí daré alguna pincelada. Durante muchos años se ha infravalorado el trabajo del técnico italiano por considerar que tenía los mejores jugadores posibles, que era muy fácil entrenar a Pau Gasol, Marc, Navarro, Rudy, Sergio Rodríguez… Scariolo respondía así: “A quien piense eso le diría que es cierto que ha sido la mejor generación de jugadores de este país y que estoy orgulloso de ayudarles a ganar”.

Pero la generación de los Juniors de Oro ya no está aquí. O al menos, cada vez quedan menos. Y Sergio tuvo que afrontar la clasificación para el mundial (las ya famosas ventanas FIBA) sin jugadores NBA ni Euroliga. Y consiguió sacar lo mejor de cada uno de sus jugadores para conseguir el billete a China. Siempre me acordaré de la emoción del seleccionador al ganar a Eslovenia y Montenegro en las ventanas «Estoy tremendamente orgulloso de estos jugadores».

Una vez en China, el resto ya es historia. Ha gestionado el grupo de maravilla. Le ha entregado la llave del equipo a Ricky Rubio, quien nos ha liderado de una manera magistral. Tenía claro como utilizar a Marc Gasol (mucho tiempo juntos en Toronto), a Serio Llull (saliendo del banquillo), a Claver, Oriola, Pau Ribas. Todos y cada uno de los jugadores tenían un rol perfectamente definido y han sabido ejecutarlo a la perfección.

Por su puesto, no podemos olvidar la táctica defensiva que nos ha llevado a ganar este oro. Una defensa colectiva, con muchos cambios en los bloqueos y siendo muy agresivos en todo momento. Sabiendo cuando había que introducir una defensa zonal y cuando no. Maravilloso.

Y como no podía ser de otra manera, DE MENOS A MÁS. Estos torneos son muy largos y hay que saber gestionar los esfuerzos de los jugadores. Asumir riesgos en primeras fases para llegar enchufado a las eliminatorias. Absolutamente determinante.

Sergio Scariolo no solo nos ha vuelto a hacer campeones del mundo, sino que está dejando un legado histórico. Trabajo, sacrificio, esfuerzo… todos los valores que vemos reflejados en sus equipos y que son clave para ganar campeonatos. El mejor seleccionador de nuestra historia.